La Cura C.H.I.V.A. (Conservadora Hemodinámica de la Insuficiencia Venosa Ambulatoria): se apoya en los ultrasonidos (ecógrafo de alta definición) para planificar la estrategia de la intervención quirúrgica buscando el lugar donde se produce el reflujo patológico de la sangre del territorio venoso profundo al superficial para tratarlo específicamente, así como las vías alternativas para llevar la sangre de vuelta al corazón.

A pesar de su mayor dificultad técnica y del tiempo que lleva hacer un mapeo venoso de toda la pierna, creemos firmemente que la cura CHIVA es la mejor opción de tratamiento quirúrgico, pues es el único procedimiento que estudia (con ultrasonidos) y comprende la causa originaria de las varices y la trata específicamente, consiguiendo muy buenos resultados con una cirugía mínimamente invasiva, sin ingreso y con anestesia local. Además, conserva las venas safenas para hipotéticos usos futuros (by-passes cardíacos o arteriales), así como las vías de drenaje funcionantes de éstas.

Con fines estéticos nos apoyaremos en flebectomías puntuales mediante incisiones casi imperceptibles y fleboesclerosis de las varículas más finas con una sustancia esclerosante de probada eficacia y de la que no se ha comunicado nunca ninguna reacción adversa.